Día #4 | Noticias de Boda. ¡Por fin!

13/6/18


Estaba tan absurdamente desesperada por subir todas las peripecias de este fin de semana, pero el internet y las malas pasadas de la vida jugaron en mi contra y si primero el clima estaba haciendo imposible que conectara con el internet, después jugó con la luz y apagó mi computadora y para mi mala suerte Word decidió no guardar aquel documento, porque al parecer creía que no era algo importante. 

En fin… se perdió aquel documento y como es mucho que platicarles preferí darle con todo a este y después dedicarme al otro con más calma y, además este será igual de interesante y quizá hasta más importante pues, ¡HABLAREMOS DEL VESTIDO! 

Hace ya rato les comenté los problemas que estaba teniendo con referencia a ese tema, la chica que me lo haría al final me quedo más que mal, y por el tiempo que faltaba no podría mandar a hacerlo con alguien más y, como yo soy de la idea de que gastar miles de pesos en un vestido es fatal y un gasto completamente innecesario debido a que es un vestido que usaras una sola vez, me parece ilógico. Así que el fin que fui a Saltillo lo deje arreglado y, feliz y contenta les puedo decir que...

¡Habemus VESTIDO

Así es manitos, después de sufrir en soledad por que se me hacía que ya me andaba casando con una sábana amarrada a forma de vestido, encontré EL vestido. Si tuve que dedicar todo un fin de semana a ir a buscar por toda la ciudad, y probarme y volverme a probar vestidos, encontré el que me puse y mis ojitos brillaron… y ¿saben que fue lo más divertido de todo esto? Que fue completamente todo lo contrario a lo que quería inicialmente. Lo sé, parece ilógico, pero dejen contarles el porqué. 

Yo jamás había soñado o pensado si quiera en yo casarme como suelen hacerlo muchas personas, yo ni siquiera había pensado en hacerlo alguna vez en mi vida, por lo tanto, cuando me vi comprometida y llego el momento de pensar en el vestido yo estaba como de, ¿Y ahora? Pues bueno, Pinterest fue mi mayor aliado para ver muchos tipos y estilos. Pero eso sí, tenía mi estilo de vestido ideal, algo súper sencillo, quería una falda de tul lisa completamente y sin vuelo o muchas capas, y un top liso, eso sí que fuera en forma de corazón que es la que más me favorece, y ya. Eso era mi básico para mi vestido, por lo que si vez el vestido que elegí, dirás 
¿Qué? 

En serio manitos cuando llegue a las tiendas yo iba con plan de ya, basta te probaras todos porque sabía que había una mínima probabilidad de encontrar algo como lo que buscaba, y gran sorpresa me lleve cuando este hermoso llego ante mí, fue literalmente el 3° en probarme (antes de ese me había puesto uno en corte sirena y otro en forma trompeta ¿?, casi al momento de ponérmelos me los quise arrancar, para nada mi estilo y gusto), cuando me lo pasaron y vi lo voluminoso que era fue de meh, no puede ser peor que los dos anteriores, pero manitos, oh manitos apenas me lo puse y me vi en el espejo, me enamore de él y de mi con el puesto, obviamente. Mi madre me acompaño e incluso ella me dijo tan solo salir del probador “te encanto ese, se te nota”. Y era cierto, me enamore completamente, y déjenme decirles que mi mamá sabe lo picky que puedo llegar a ser además de que conoce mis gustos y hasta ella estaba de acuerdo que era completamente lo contrario a lo que esperaba que me gustará. 
(Omitamos la calidad de la foto, pero bueno, mi mamá no es fotógrafa y por suerte logro una buena toma, al menos les puedo decir que se ve mil veces mejor en vivo)

Pero hubo un susto, que digo susto, casi infarto. El vestido era el único, y era de cintas, tipo corsé de atrás. Cuando me lo pongo obvio me tenía que ayudar la encargada a cerrarlo, pero al parecer era nueva, porque lo ve y me dice “híjole, este no te queda, mira lo que te queda abierto” casi me quiero morir ahí mismo, me quedo mirándome con el vestido en el espejo como quince minutos, en eso se acerca otra chica y me dice “¿te gusta?, ¿Quiere que te ayude a cerrarlo?” y mi madre le comenta lo que la otra encargada nos dijo, y OH MANITOS, el cielo se abrió y mando a esta chica que nos dice, claro que sí se puede, es de cintas, estos incluso quedan a tallas más grandes. Y que me lo cierra y casi la beso y me caso con ella y no con R. Casi quería ponerme a bailar de felicidad ahí mismo. 

(y ¿saben que fue lo mejor de este vestido? que, por ser ya el único modelo, estaba rebajado, y ¡me terminará costado la mitad del otro!) 

Con que les diga que después de ese, mi búsqueda fue a encontrar uno mejor, y no lo hubo, mi corazón quedo con ese vestido, y obvio que me quede con él. Y soy la novia más feliz, con el vestido que nunca imagino. 

Así que solo les puedo recomendar que se atrevan a mirar más opciones, a probarse algo diferente porque, como yo que soy doña picky y soy totalmente nada fuera de mi zona de confort, puedes llevarte grandes sorpresas.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...